
Carta Global
Los temas de Santa Marta
Dr. Santos López Leyva
Tijuana, Baja California, 11 de mayo de 2026
Del 24 al 29 de abril, en Santa Marta, Colombia, representantes de cincuenta y siete países participaron en la Primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles. El encuentro tuvo como propósito definir rutas para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y fomentar el uso de energías renovables. La conferencia fue organizada por Colombia y Países Bajos.
América Latina llegó con cierta ventaja a esta reunión, pues alrededor del 63% de la electricidad utilizada en la región proviene de fuentes renovables, como la energía solar, eólica e hidroeléctrica, porcentaje muy superior al promedio mundial, que se ubica en 34%. La participación de las hidroeléctricas sigue siendo elevada, aunque sus posibilidades de expansión son limitadas; no ocurre lo mismo con el potencial de crecimiento de la energía solar y eólica. En América Latina, Chile genera aproximadamente el 25% de su electricidad a partir de energía solar y Brasil, en 2025, superó por primera vez la generación eléctrica basada en combustibles fósiles mediante energía solar. Otros países que han avanzado en energías limpias son Uruguay, El Salvador y Honduras. México enfrenta serios problemas en esta materia, pues más del 60% de su electricidad se genera mediante gas natural, combustible que importa principalmente de Estados Unidos. Colombia, por su parte, apenas produce el 5.3% de su electricidad mediante energía eólica y solar.
Una preocupación central de la reunión estuvo en cómo hacer que las grandes empresas contaminantes paguen por los daños ambientales que generan y, al mismo tiempo, definir mecanismos eficaces para reducir sus emisiones. Estas tareas resultan complejas tanto para los gobiernos como para los colectivos ambientalistas que buscan un mundo menos contaminado y más habitable. Se ha avanzado en temas como la fiscalidad ambiental y la creación de fondos verdes; también en el aumento de la eficiencia energética, el mejoramiento del transporte público y privado, la captura y almacenamiento de carbono, la reforestación y conservación de ecosistemas, así como en el impulso a la investigación, la innovación y la educación ambiental. Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer.
En la conferencia también participaron pueblos indígenas que se resisten a la instalación de proyectos petroleros en sus territorios. Durante las protestas señalaron: “De nuestros territorios no habrá petróleo, habrá vida”, en referencia a la destrucción ambiental provocada por diversas compañías petroleras. Esta resistencia puede observarse en distintos rincones de América Latina.
El 23 de abril, habitantes de Topolobampo, Sinaloa, México, se opusieron a la construcción de una planta de metanol de la empresa Pacífico Mexinol debido al temor de que el proyecto contamine la bahía de Ohuira, una importante reserva de biodiversidad marina en el Golfo de California. A lo largo del Mar de Cortés existe una gran reserva marina, un ejemplo es el Parque Nacional Cabo Pulmo, patrimonio natural reconocido internacionalmente, donde se localiza el arrecife de coral más antiguo y diverso de Norteamérica. Cabo Pulmo, conocido como el “Acuario del Mundo”, constituye uno de los ejemplos más exitosos de recuperación ecológica marina, con más de 800 especies registradas. El gobierno de México, los gobiernos locales y la propia sociedad tienen el deber de cuidar esta gran reserva que constituye el Golfo de California.
Las principales conclusiones del encuentro de Santa Marta giraron en torno a la creación de una coalición internacional orientada a reducir el uso del petróleo, el carbón y el gas natural. En esta discusión, México y Colombia tienen mucho que atender. Asimismo, se impulsó la idea de una transición ecológica justa, que no se limite únicamente a sustituir tecnologías, sino que también considere la protección del empleo, las comunidades indígenas y el financiamiento de proyectos sustentables. Entre las propuestas destacaron la creación de un Panel Científico para la Transición Energética Global, el compromiso de que los acuerdos de Santa Marta sirvan como insumo para las reuniones COP30 y COP31 y la realización de una nueva conferencia internacional en 2027.
