Carta Global

Bajo el imperio de dólar
Dr. Santos López Leyva
3 de junio de 2026

El dólar estadounidense emergió como la moneda más fuerte a nivel global a partir de los acuerdos de Bretton Woods de 1944. Dicho sistema estableció la convertibilidad del dólar en oro a una razón de 35 dólares por onza troy, mientras que las demás monedas fijaban su valor respecto a la moneda estadounidense. Estados Unidos se consolidó como la mayor potencia industrial y financiera después de la Segunda Guerra Mundial, llegó a poseer más del 50% del oro mundial y financió la reconstrucción europea mediante el Plan Marshall, esto vino a dar mayor fortaleza a su dinero, para convertirse en la divisa principal durante la época de oro del capitalismo, sobre todo de 1950 a 1971, cuando se presentó la primera crisis del dólar, esta época comprendió el periodo del desarrollo estabilizador de los países de América Latina.

Para 1971, el presidente Nixon suspendió la convertibilidad del dólar en oro, evento conocido como “Nixon Shock”, donde el dólar ya no estuvo respaldado por el oro, pasando a ser una moneda fiduciaria, a pesar de ello, mantuvo su hegemonía frente a las otras monedas. El siguiente fenómeno que dio fortaleza a esta moneda fue el surgimiento de los “petrodólares”, acuerdo logrado por Kissinger en 1974, donde Arabia Saudita vendería su petróleo exclusivamente en esta moneda y sus excedentes serían reinvertidos en bonos y en los bancos de Estados Unidos; en cambio, el país de las barras y las estrellas le proporcionaría protección militar. De esta forma nació el sistema “petrodólar”, el petróleo se cotizó universalmente en dólares, por lo cual, todos los países necesitaban esta moneda para comprar energía. Hecho que posibilitó que el dólar mantuviera su hegemonía después de la desaparición del patrón oro.

A partir de 2022 han proliferado las noticias acerca del proceso de desdolarización, esto a partir de las sanciones impuestas de parte de Estados Unidos a Rusia, aunado al anuncio realizado por la Comunidad de Estados Independientes (CEI) en la reunión de Astaná, Kazajistán, el 14 de octubre de 2022, consistente en realizar los pagos internacionales en monedas nacionales en sustitución del dólar estadounidense. Todo ello implicaría, para varios noticieros financieros, un aceleramiento en el proceso de desdolarización.

Al revisar el uso del dólar entre 2000 a 2025 se encuentra que: en reservas internacionales mundiales representaba el 71% en el año 2000 y pasó al 56.8% en 2025; en comercio mundial facturado pasó del 50% al 54%, y en pagos internacionales lo hizo del 40% al 49%. Con estas cifras se constata que esta moneda ha perdido participación como reserva internacional, pero, se ha fortalecido como moneda de pagos y comercio internacional, por lo cual se concluye que el proceso de desdolarización ha sido más visible en las reservas de los bancos centrales que en el funcionamiento cotidiano del comercio internacional y en las finanzas internacionales. En la actualidad, el dólar es moneda dominante en comercio internacional, reservas internacionales, mercados financieros, deudas internacionales, pagos transfronterizos y mercados cambiarios.

La historia económica demuestra que las monedas hegemónicas no son sustituidas de manera rápida. La libra esterlina tardó varias décadas en ceder su lugar al dólar. De igual forma, aunque el sistema monetario internacional se encuentra en una fase de mayor diversificación, los datos disponibles indican que el dólar continúa siendo el principal eje de las transacciones económicas globales. Más que el fin de la era del dólar, lo que observamos es el inicio de un proceso gradual de competencia monetaria internacional.

Una conclusión sólida es que el sistema monetario internacional ha experimentado una diversificación limitada, pero no una sustitución efectiva del dólar estadounidense como una moneda dominante, los datos evidencian una reducción gradual en su papel como activo de reserva; pero, por otro lado, observa una notable estabilidad, y hasta fortalecimiento en su uso como moneda de transacciones internacionales. El proceso de desdolarización, aunque se observa, constituye, según los datos mostrados, una estrategia de varios gobiernos para disminuir el uso del dólar en sus economías, lo cual ha tenido éxito sólo a nivel de su utilización como reserva en los bancos centrales; pero no se advierte un debilitamiento a nivel de los mercados internacionales. La desdolarización existe, pero su alcance ha sido hasta ahora parcial y sectorial, sin alterar significativamente la posición central del dólar en la economía mundial.

Bajo el imperio de dólar