
Imagen: Inteligencia artificial (IA)
Carta Global
La inteligencia artificial: panorama actual
Dr. Santos López Leyva
15 de agosto de 2026
Con la presente entrega se inicia el análisis de un tema que será abordado en tres emisiones. La primera, que corresponde a esta Carta Global, se refiere al estado actual de la inteligencia artificial (IA); la segunda abordará sus efectos en la economía y las finanzas, y la tercera estará dedicada a sus implicaciones para la academia.
Recientemente, el Articial Intelliegence Index (AI) y el Stanford Institute for Human-Centered Artificial Intelligence (HAI), de la Universidad de Stanford, publicaron el AI Index Report 2026, documento del cual se toma principalmente la información para el presente trabajo.
En 2025, la industria produjo más del 90 % de los modelos notables de IA, consolidándose como el principal sector involucrado en el desarrollo de esta tecnología. Sin embargo, al mismo tiempo se observa una tendencia preocupante: la aplicación de modelos de mayor capacidad se vuelve menos transparentes. En varios de los sistemas más avanzados ya no se divulgan aspectos fundamentales como el código de entrenamiento, el número de parámetros, el tamaño de los conjuntos de datos o la duración del proceso de entrenamiento. De esta manera, a medida que aumenta la complejidad de los modelos también parece incrementarse la secrecía en torno a su desarrollo.
China lidera la investigación en este campo; sin embargo, Estados Unidos mantiene el liderazgo en el desarrollo de los modelos considerados más notables. China destaca en publicaciones, citas y patentes, mientras que Estados Unidos conserva una posición sobresaliente en las patentes de mayor impacto. En cuanto a modelos notables, Estados Unidos produjo 59 en 2025, frente a 35 de China y 8 de Corea del Sur. Por su parte, Canadá, Francia, Hong Kong, Singapur y Reino Unido produjeron uno cada uno. Corea del Sur destaca por el mayor número de patentes per cápita. Estados Unidos posee, además, la mayor infraestructura de centros de datos (data centers), mientras que la fabricación de los chips más avanzados utilizados en los modelos de frontera presenta una elevada concentración, en la que la empresa Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) ocupa la posición fundamental.
En 2025, OpenAI lideró la producción de modelos notables con 20, seguida de Google con 14, Alibaba con 11 y Anthropic con 7; DeepSeek, LG AI Research, Meta y Tsinghua University produjeron 4 cada una. Si esta variable se considera de manera acumulada entre 2014 y 2025, Google ocupa el primer lugar con 193 modelos, seguida de Meta con 87, OpenAI con 60, Nvidia con 30 y Stanford University con 26, además de otras empresas e instituciones. La producción está claramente liderada por la industria; sin embargo, varias universidades participan en esta carrera tecnológica, entre ellas Stanford, Tsinghua, Carnegie Mellon, Berkeley, Washington, MIT y New York University.
Una de las áreas en las que la IA ha registrado avances particularmente rápidos es la generación de contenidos. Durante mucho tiempo se sostuvo que estos sistemas no contaban con capacidades suficientes para crear contenido comparable con el producido por los seres humanos. Sin embargo, de acuerdo con este reporte, durante 2025 se alcanzó un punto de inflexión en determinados indicadores de contenido generado, de tal manera que, hacia mediados de ese año, la IA representaba el 51.72 % de la creación de contenidos, frente al 48.28 % correspondiente a los humanos. El crecimiento en esta área se aceleró especialmente después de 2023, ya que antes de ese año la participación de la IA en la creación de contenidos era todavía muy reducida.
Las publicaciones sobre IA también continúan creciendo. Entre 2013 y 2024 pasaron de aproximadamente 102 000 a 258 000 publicaciones anuales. Una parte importante aparece en revistas especializadas, aunque también han aumentado los trabajos depositados en repositorios y, de manera acelerada, los presentados en conferencias. China ocupa una posición dominante en la producción de artículos científicos relacionados con IA, mientras que Estados Unidos mantiene una fuerte influencia en términos de impacto científico.
En materia de patentes, China domina ampliamente el panorama. Entre 2010 y 2024 concentró el 74.24 % de las patentes de IA, frente al 12.06 % de Estados Unidos, el 2.95 % de Europa y el 0.40 % de India. Estos datos muestran que la competencia internacional por el liderazgo de esta tecnología no se limita al desarrollo de modelos, sino que comprende también la generación de conocimiento, la propiedad intelectual, la infraestructura de cómputo y la fabricación de semiconductores.
Las aplicaciones de esta tecnología son cada vez más variadas. En la academia, destacan las relacionadas con el lenguaje: elaboración y revisión de textos, traducción de idiomas, corrección ortográfica, generación de resúmenes y cuestionarios, entre muchas otras actividades. Un segundo campo es la generación de imágenes y videos, donde existen empresas dedicadas a producir materiales educativos, artísticos y audiovisuales. En internet circulan ya videos e historias gráficas cuyos personajes y escenarios han sido generados completamente mediante IA. Desde la aparición y difusión de los primeros sistemas de generación de imágenes a partir de texto, especialmente a partir de 2022, el avance en calidad, precisión y realismo ha sido sorprendente.
En la actualidad, la IA también participa en tareas de razonamiento y resolución de problemas, mediante la aplicación de reglas, el procesamiento de información y la combinación de conocimientos para obtener resultados. Sus aplicaciones se extienden a la industria del software, las matemáticas y la estadística, donde contribuye al cálculo de funciones y a la explicación de teoremas y modelos matemáticos. Su utilización también adquiere relevancia en las finanzas, por ejemplo, para extraer información de documentos, realizar cálculos fiscales, analizar hipotecas y apoyar diversos tipos de análisis financiero. Otra aplicación de gran importancia para la industria se encuentra en la robótica, particularmente en el desarrollo de robots humanoides, vehículos autónomos y múltiples procesos automatizados.
La IA se perfila, por tanto, como una tecnología transversal capaz de transformar prácticamente todas las actividades humanas. Sus efectos pueden ser positivos al facilitar tareas, elevar la productividad, reducir costos y acelerar procesos de innovación; pero también pueden generar efectos adversos, entre ellos el desplazamiento o desaparición de determinadas ocupaciones y actividades.
Al mismo tiempo, esta transformación puede modificar las relaciones económicas entre los países. Existe el riesgo de que las economías en desarrollo incrementen su dependencia tecnológica respecto de aquellas que concentran los modelos avanzados, los semiconductores, los centros de datos, el capital y el conocimiento especializado. De ser así, la revolución de la IA podría profundizar las diferencias internacionales en productividad, ingreso y riqueza. En el ámbito financiero, las grandes inversiones destinadas a infraestructura, empresas y proyectos vinculados con esta tecnología han generado un notable auge. Si las expectativas sobre sus rendimientos se alejan excesivamente de sus resultados económicos reales, podrían surgir desequilibrios financieros importantes.
La inteligencia artificial no constituye solamente una nueva herramienta tecnológica; representa una transformación con capacidad para modificar la producción, el empleo, las finanzas, la educación y las relaciones económicas internacionales. La cuestión central ya no parece ser si la IA transformará nuestras economías y sociedades, sino cómo se distribuirán sus beneficios, sus costos y sus riesgos. Estos aspectos serán abordados en las próximas entregas de Carta Global.
